¿Cuándo llevar a tu bebé al oftalmólogo?

Las preguntas más frecuentes que suelen hacerse los padres sobre la visión de su bebé suelen ser: ¿cómo ve un bebé y cómo cuidar sus ojos? ¿Cuándo debo llevarlo al oftalmólogo? ¿Puede tener mi hijo estrabismo? ¿Cuándo se acaba de definir el color de los ojos de un bebé?


Puede parecer complicado ir al oftalmólogo con un bebé, pero ese miedo debe desaparecer, pues actualmente ya existen métodos de diagnósito adaptados a todas las edades, para los bebés y los niños, para poder conocer el estado de su visión en las diferentes edades del desarrollo. Y no es necesario que el niño o bebe en estos casos hable o colabore. 


Vamos a intentar resolver todas las preguntas:

 

  • En qué momento empiezan a ver los bebés:

      Una de las dudas más frecuentes de padres primerizos es cúando empiezan a ver los bebés y cómo es su visión. El proceso de la visión es progresivo. Inicialmente los bebés solo perciben bultos, luces y sombras. Con dos meses son capaces de reconocer la cara de los padres siempre que estén bastante cerca e incluso al reconocerlos responder con una sonrisa, lo que se conoce como sonrisa social. A los tres meses ya pueden realizar un seguimiento virtual de 180º y seguir con los ojos si los padres se mueven cerca de ellos. Y a los seis o siete meses empiezan a percibir la calidad de los colores y la profundidad. De todas formas la maduración visual de l@s niñ@s no se alcanza hasta los seis u ocho años de vida. 

 

  • El color de los ojos de los bebés:

       Suele ser una de las cosas a las que se le presta más atención por parte de los padres al nacer el bebé. Pero no hay una regla exacta de cuando el bebé adquiere el color de sus ojos definitivo, sino que es un proceso individual, como por ejemplo el ritmo al que crece el pelo. Podría adquirir el color que tendrá durate el resto de su vida a los seis meses, o tardar más de un año hasta definirse.

 

  • Primera revisión oftalmológica:

       Es recomendable realizar la primera revisión visual durante el primer año de vida. En caso de no hacer un correcto seguiiento de la vista de los niños, puede ocurrir que no se detecte a tiempo alguna patología grave, como casos de catarata congénita o un tumor ocular que son patologías que deben ser intervenidas inmediatamente aunque son poco frecuentes. Otras patologías que cuanto antes se traten es más fácil por la mayor plasticidad cerebral como problemas refractivos, el ojo vago, el estrabismo o ambliopía. 

 

  • Qué hacer si el bebé tuerce un ojo:

       Cuando se tiene la sensación de que el recién nacido bizquea es algo muy habitual, y suele ser motivo de alarma entre algunos padres. Los primeros dos o tres meses de vida el sistema visual infantil es muy inmaduro y a los bebés les cuesta mucho enfocar. Y teniendo en cuenta que su nariz es muy pequeña puede dar la impresión de un falso estrabismo. Al pasar los tres meses cualquier sospecha de desviación ocular si debe ser consultada con el especialista y sobretodo cuando la desviación es muy evidente y fija. 

 

  • Qué hacer si le lagrimea mucho un ojo:

       Es muy frecuente que los primeros meses del bebé sus ojos lagrimeen, es posible que muchos niños al nacer, tengan el conducto lacrimal que comunica con la nariz obstruido. Por esa razón, la lágrima que producen los ojos se acumula y puede suponer un foco de infecciones, legañas y de lagrimeo continuo. Durante los 6 primeros meses de vida ese problema puede tratarse mediante lavados y masajes varias veces al dia sobre el conducto lacrimal. En caso de no resolverse antes de los seis meses, el oftalmólogo debe realizar una sencilla operación quirúrgica para permeabilizar el conducto y evitar infecciones, un sondaje

 

  • Otro problema frecuente, ojos pegados y legañas:

      Las legañas y los ojos pegados son un problema muy común por el que se alarman los padres. Hay que dejar claro que aunque las conjuntivitis pueden ser muy molestas, no suelen suponer ninguna repercusion importante ni consecuencias graves para la visión. En caso de sufrir estas situaciones, se debe lavar el ojo con suero fisiológico y gasas estériles huyendo de tratamientos caseros, nada de manzanilla. Y si fuera necesario, acudir al oculista o pediatra para que recete un tratamiento antibiótico.